3 historias sobre el perdón (a propósito de Encontrarás Dragones)
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Miércoles, 23 de Marzo de 2011 12:31



El 25 de marzo se estrena en España la película Encontrarás Dragones (There be Dragons), de Roland Joffé, director de La Misión. Trata sobre la grandeza del perdón, el único camino para no vivir amargado y ser feliz. Uno de los protagonistas es San Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei.

Hay tres anécdotas de la vida de San Josemaría que retratan bien el amor heroico a los demás que tuvo este santo. Son sucesos que que reflejan bien el perdón cristiano y la compresión con los que no compartimos las mismas ideas. No sé si saldrán en esta la película, pronto lo sabremos

Dos de estas historias son de antes de la guerra civil y una de después. Pinchando en el titular puedes ver el relato completo.

Partido de fútbol entre golpistas de derechas y anarcosindicalistas alentado por San Josemaría


En 1932 José Antonio Palacios estaba en la Cárcel Modelo de Madrid por participar en el intento de golpe de estado de Sanjurjo apoyado por carlistas. Poco después metieron en la misma cárcel a varios anarcosindicalistas que participaron en la rebelión de Casas Viejas. Cuando hacía buen tiempo, algunos presos jugaban al fútbol. En el mismo patio estaban tradicionalistas y anarcosindicalistas. Palacios aprovechó una visita que le hizo don Josemaría a la cárcel, para pedirle consejo sobre cómo convivir con aquellos hombres, tan opuestos a la religión. El Fundador del Opus Dei le hizo ver que tenían una ocasión espléndida de tratarlos con cariño, y de intentar hacerles ver sus errores en materia religiosa. “Tened en cuenta –venía a decirles– que ellos, probablemente, no tuvieron padres cristianos como vosotros, ni vivieron en un ambiente como el vuestro. ¿Qué hubiera sido de vosotros y de mí en sus mismas circunstancias?”
Don Josemaría les alentó a que mostraran su fe, conviviendo y jugando con ellos como si fueran sus mejores amigos, y les hizo ahondar en la doctrina de Cristo: tenían que querer a esos hombres como a ellos mismos. Luego les dio un consejo práctico: jugar mezclados unos con otros, formando en el mismo equipo con los anarcosindicalistas.
Decidieron seguir el consejo, y a los pocos días se unían a ellos para el primer partido de fútbol. José Antonio Palacios se acuerda aún –él jugaba de portero– de sus dos defensas anarcosindicalistas: “Jamás jugué al fútbol con más elegancia y menos violencia. ¡Tradicionalistas y anarcosindicalistas! ¡Vaya mezcla!”.

El abrazo a un albañil anticlerical que quería mancharle

En cierta ocasión, durante un desplazamiento en tranvía, de pie, en el pasillo, San Josemaría se apoyó en las barras del vehículo para no tambalearse con los frenazos. Muy cerca, un albañil, que llegaba de su trabajo manchado de cal, se dejó caer, intencionadamente, sobre la sotana negra del Padre cada vez que el vehículo modificaba su marcha. Los pasajeros reían la gracia o disimulaban de modo cobarde. Al llegar a su punto de destino, el Padre se volvió y le tomó por los hombros. Parece que el incidente podía terminar de mala manera. Pero, ante el asombro general, el sacerdote le dijo con voz alta y tranquila: «Hijo, vamos a completar esto» Y le dió un fuerte abrazo, con lo que la sotana acabó de embadurnarse con el yeso que quedaba disponible.

El regalo para los hijos de un taxista que deseaba la muerte de San Josemaría

Un día, a principios de los años 40, tuvo necesidad de tomar un taxi. Como le movía siempre un encendido afán apostólico, enseguida entabló conversación con el taxista. Le habló de Dios, de la necesidad de portarse bien, de santificarse en el propio trabajo, de comprender y convivir con todos. El taxista que había escuchado en silencio, al final del trayecto, preguntó: “¿Estaba usted en Madrid durante la guerra? (se refería a la guerra civil española, todavía reciente en ese entonces).” Sí, contestó san Josemaría. El taxista replicó duramente: Lástima que no le hayan matado. El sacerdote calló, pagó lo debido y preguntó: ¿Tiene usted hijos? Ante la respuesta afirmativa y a pesar de su penuria económica, dio al taxista una generosa propina y añadió: Para que compre unos dulces a sus hijos.

Este era el talante de San Josemaría. Pronto veremos si Encontrarás Dragones cumple las expectativas que está levantando. De momento, Antena 3 ha hecho esta página especial con imágenes inéditas.

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